Me encantan las albóndigas, pero estas superan a todas las que he probado. Tengo una amiga, Gaëlle, que cocina muy bien, que una vez me hizo esta receta que había desarrollado y accedió a compartirla con nosotros aquí. Te lo digo ahora mismo, ¡son totalmente decadentes! Bien condimentados y aromatizados, dejan un núcleo de queso fundido.
Para el pan de molde, tome rebanadas grandes sin la corteza. Sumérjalos en leche y luego exprima el exceso de líquido.

Añade la carne: ternera, vaca y cerdo si los utilizas. En caso contrario, utilice carne de ternera y de vaca.

Añade el resto de los ingredientes excepto la escarmoza.

Añade sal y pimienta y no te olvides de las especias.

Mezclar a mano hasta obtener un relleno homogéneo.

Esta es la escarmoza ahumada. Este lo fotografié en Florencia.

Cortar en cubos de 1 cm, sin la corteza. Si no encuentra ninguna, coja la raclette ahumada y apile 3 rebanadas antes de cortarla en cubos.

Tomar el equivalente a una cucharada de relleno. Poner un cubo de queso en el centro.

Cerrar la bola de masa y enrollarla entre las manos.

Cocinar en una sartén con un poco de mantequilla y aceite a fuego lento. Es rico, lo sé, ¡pero es bueno!

Dales la vuelta regularmente. El queso querrá salir. ¡El villano! Añadir sal y pimienta al gusto.

¡Sírvelos calientes con lo que quieras!


